“Como en Huesca no me han tratado en ningún sitio”
Corría el mes de junio de 2003 y Ausina abandonó la pista con lágrimas en los ojos. Poco después, con una oferta en firme para seguir en el Peñas, las circunstancias familiares le alejaron de Huesca y acabó recalando en el Sedesa Llíria, donde pasó dos años, pero su estancia en el conjunto oscense dejó huella. “Huesca es para mí… Desde que salí de ahí siempre he seguido al equipo y miro sus resultados. Como en Huesca no me han tratado en ningún sitio, acabé muy contento y tengo muchas ganas de volver”. De aquella época sólo queda el capitán Javier Betrán, a quien Ausina recuerda con gran cariño. “Por favor, Larry es el club”, sentencia.
Su llegada al Santa Pola en la campaña 2005/06 estuvo precedida por un fugaz paso por el Valls, donde estuvo a las órdenes de Jordi Balaguer, actual entrenador del CAI Huesca Cosarsa. “Llevo ya tres años. Estoy más cerca de casa y es un proyecto muy serio en el que todos, desde el primero hasta el último, están centrados en el baloncesto”.

Albert Ausina dejó en Huesca una gran imagen por su bravura en la pista y por ser un jugador capaz de promediar ‘dobles figuras’ en puntos (366 en 30 partidos) y rebotes (190) durante muchas jornadas. Unas cualidades que le han llevado a ser una referencia en su actual club, aunque durante la actual pretemporada ha tenido que estar diez días parado por una neumonía. “Me cansaba mucho, pero ya estoy mejor, aunque me costó volver a coger el ritmo”.


